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Hace tiempo tuve la oportunidad de asistir a una conferencia de Chris Kelty organizada por la EOI. Su título era: “From Free Software to ”Do it Yourself” Biology: Hacking, cooperation and openness in science, technology and industry” (disponible en su mediateca, así como un seminario posterior).

Recuerdo que uno de los asistentes se preguntaba en alto por las razones que llevan a alguien a publicar un libro o un programa con licencias libres. Le sorprendía que alguien que dedicaba un serio esfuerzo a elaborar una herramienta útil, decidiera liberar a su criatura y renunciar a determinadas compensaciones (principalmente económicas).

Buena cosa es que la vida sea amplia de miras y no todo se restrinja a las leyes del mercado. Múltiples motivos hay para vivir, pensar y construir contribuyendo a la comunidad.  Por ejemplo, en mi declaración de intenciones recojo algunas sentencias a modo de pinceladas.

Durante este verano releía un documento llamado “Autonomía, comunicación y evolución en redes bacterianas y tecnológicas“, con el subtítulo “De la biosfera a la tecnosfera, un ensayo sobre la autonomía y la evolución de código abierto”.  Los autores describen los sistemas autónomos desde la termodinámica, matizan el concepto de información y los relacionan con el origen de la vida y la evolución. Y aplican estos conceptos a las redes de intercambio genético horizontal entre bacterias para, finalmente, desarrollar una analogía entre las redes bacterianas y la comunidad de software libre:

Lo interesante de esta forma de organización colectiva es que no hay un mando central. Se trata de un proceso distribuido y en paralelo. El resultado es una evolución colaborativa (no competitiva excluyente) ya que el intercambio es horizontal dentro de la misma generación (no sólo entre generaciones) por lo que las bacterias no necesitan esperar a la siguiente generación para […] interpretar […] y producir […].

Es importante subrayar que lo que se transmite en las redes no son las soluciones directas a un problema […] sino las instrucciones para producir esa solución. […]. En este sentido las redes bacterianas son verdaderas redes de transferencia de código abierto, es decir, una red de intercambio de instrucciones de soluciones ejecutables por cualquier miembro de la red. Instrucciones que, a diferencia de lo que sucedería en una red de transmisión de soluciones finales inmodificables, pueden ser modificadas y copiadas fácilmente generando un proceso colectivo de adaptación. […]

Todo esto da lugar a un proceso que, lejos de someter la autonomía individual de las bacterias a un bien colectivo, permite un aumento ilimitado de la autonomía metabólica individual a través de la [red de comunicación] y de los efectos globales que las redes bacterianas generan en el entorno.

En definitiva, las bacterias, en la realización de su metabolismo y en el intercambio genético, provocan dos fenómenos extraordinarios:

– Realizan una red evolutiva horizontal que aumenta la autonomía de cada una de las bacterias al tiempo que permite una adaptabilidad y una robustez colectiva sin precedentes.

– Generan un entorno de recursos colectivos que sustenta a todo el planeta.Y todo esto de forma paralela, distribuida, cooperativa y sin mando.

(Encontrarás más documentos de uno de los autores del ensayo aquí.)

Yo llevo varios años trabajando con R y no deja de sorprenderme la abrumadora construcción elaborada por miles de desarrolladores que contribuyen con librerías (más de 2700 mientras escribo) publicadas con licencias libres para permitir que cada uno solucione sus propios problemas. Impresiona la frenética actividad de la lista de correo internacional o la lista de correo en español, en las que es sorprendentemente fácil y frecuente que alguien, sin pedir nada a cambio, ofrezca una respuesta a una pregunta.

Compruebo que, efectivamente, a modo de una red bacteriana, esta comunidad aumenta la autonomía individual y engrandece la robustez colectiva, de forma distribuida, cooperativa y sin mando. ¡Sorprendente! ¿O quizás debiera sorprendernos que nuestra cotidianeidad se rija por la competición, lo privativo, el poder…?

2011-09-05: Después de leer este artículo actualizo para añadir un interesante vídeo de Dan Pink, “Drive: The surprising truth about what motivates us“:

Empezaba y termino hablando de la EOI, institución con la que colaboro desde hace años. Recientemente han publicado su plan 2020 en el que se establece el compromiso de la EOI con la formación digital para una economía más sostenible a través de tecnologías abiertas,  reformulando  métodos de aprendizaje y realizando cambios en los contenidos del aprendizaje y de la investigación, y en cómo se investiga y se divulga: desde la incorporación de nuevos programas sobre modelos de negocio digitales donde el software libre es parte curricular, a la investigación sobre Nueva Economía 20+20, pasando por la producción y divulgación de conocimiento con licencias abiertas (texto adaptado del blog de su Vicedecana de Cultura Digital, Tíscar Lara). Ojalá cunda el ejemplo.

¡Feliz Año 2011!